Atlas de Descodificación Biológica · Sistema digestivo · Estómago

Acidez

Medicina, tejidos implicados y exploración desde la Descodificación Biológica

¿Qué es la acidez?

La palabra «acidez» se utiliza de forma cotidiana para describir sensaciones distintas. Puede referirse a ardor o quemazón en la parte alta del abdomen, dentro de un cuadro de dispepsia, o a pirosis: una quemazón que aparece detrás del esternón y puede ascender hacia la garganta cuando el contenido del estómago refluye al esófago.

Sentir ardor no demuestra por sí solo que el estómago produzca demasiado ácido. La localización, la frecuencia, la relación con las comidas, los medicamentos y otros síntomas ayudan a orientar si existe reflujo, dispepsia, gastritis, úlcera péptica u otra causa que necesite estudio.

Cuándo consultar

Solicita valoración si la acidez es frecuente, persiste, interfiere con la alimentación o se acompaña de dificultad o dolor al tragar, vómitos repetidos, pérdida de peso, anemia o pérdida de apetito.

El vómito con sangre, las heces negras, el desmayo, el dolor abdominal intenso o un dolor opresivo en el pecho que se extiende al brazo, cuello o mandíbula requieren atención urgente.

Historia ilustrativa

Déjame contarte una historia

María había crecido entre el olor del pan tostado y las ollas del restaurante de sus abuelos. Aquel negocio era mucho más que su trabajo: allí había aprendido a cocinar, había cuidado a su madre durante los últimos años y había construido una vida que sentía profundamente suya. Cuando su madre se retiró, María y su hermano heredaron el local. Ella se ocupó de la cocina y él de las cuentas.

Durante meses todo pareció funcionar, hasta que su hermano llegó un lunes acompañado de un inversor. Ya habían firmado un acuerdo para transformar el restaurante, cambiar la carta y reducir la autoridad de María. Nadie le había preguntado. Cuando intentó protestar, él respondió: «Si no te gusta, puedes marcharte; alguien tiene que tomar las decisiones». María sintió que le arrebataban algo que ya consideraba suyo: su trabajo, el legado familiar y el lugar que había sostenido durante años.

No gritó. Recordó a su madre repitiendo, cada vez que surgía una discusión, que en aquella familia había que callar para que el negocio siguiera adelante. Así que volvió a la cocina, sonrió a los clientes y trató de comportarse como si pudiera digerir la decisión. Sin embargo, cada reunión con su hermano la dejaba con una mezcla de rabia, injusticia y miedo. Necesitaba conservar el restaurante, pero no podía aceptar el modo en que la estaban desplazando.

La quemazón apareció esa misma semana, cuando el conflicto seguía abierto. Empezaba en la parte alta del abdomen antes de las reuniones y se intensificaba después de comer. María cambió el café, cenó más temprano y tomó las medidas que le indicó su médico, pero observó que el ardor regresaba con especial fuerza cada vez que recibía un mensaje del nuevo socio.

Lo más doloroso no era solamente la decisión empresarial. Era volver a sentirse como aquella niña que, para conservar su lugar en la mesa, tenía que tragar una injusticia y permanecer en silencio. En terapia pudo reconocer las dos vivencias que se habían unido: el temor de perder un «bocado» imprescindible y la sensación de estar siendo sometida dentro de su propio territorio.

María pidió revisar las cuentas, buscó asesoramiento y propuso una mediación. El acuerdo final no devolvió todo a como era antes, pero le permitió recuperar capacidad de decisión y asegurar unas condiciones justas. A medida que dejó de sentirse atrapada entre callar o perderlo todo, los episodios fueron disminuyendo junto con el seguimiento médico. La experiencia no desapareció de su historia; dejó de ser una situación que tenía que soportar sola y sin palabras.

Lectura de la historia dentro del modelo

Ruta endodérmica: necesidad de digerir, procesar o aprovechar un «bocado» importante que ya se consideraba incorporado, junto con el temor de perderlo.

Ruta ectodérmica territorial: contrariedad e injusticia dentro del propio territorio, pérdida del lugar y obligación de aceptar una jerarquía o una decisión vivida como invasiva.

Posible conflicto programante: durante la infancia, María aprendió que conservar el vínculo y el lugar en el negocio familiar exigía callar y aceptar decisiones injustas.

Posible conflicto desencadenante: su hermano incorporó a un socio y redujo su autoridad sin consultarla, poniendo en riesgo un trabajo, un legado y una posición que ella consideraba propios.

Resolución del conflicto: la negociación le permitió recuperar capacidad de decisión y asegurar por escrito unas condiciones justas.

¿Qué propone la Descodificación Biológica?

La Descodificación Biológica es un enfoque que propone relacionar los síntomas físicos con la forma en que una persona ha vivido determinadas experiencias emocionales.

Su hipótesis es que el sistema cerebro-cuerpo respondería a situaciones percibidas como amenazantes, inesperadas o difíciles de afrontar mediante cambios biológicos que tendrían un sentido de adaptación o supervivencia.

Una de las referencias de este enfoque es la llamada Nueva Medicina Germánica, formulada por el doctor Ryke Geerd Hamer. Dentro de esta teoría se proponen correspondencias entre los conflictos biológicos, las áreas cerebrales y los diferentes órganos y tejidos según su origen embrionario.

Para comprender cómo se establecen estas relaciones, primero es necesario conocer qué son las capas embrionarias y cómo se vinculan, dentro de este modelo, con las distintas formas de vivir un conflicto.

¿Cómo relaciona este modelo las capas embrionarias con los conflictos biológicos?

Para entenderlo de una forma sencilla, este modelo propone que cada una de las capas embrionarias —a partir de las cuales se desarrollan los diferentes tejidos y órganos de nuestro cuerpo— estaría relacionada con un tipo principal de conflicto biológico.

Los órganos y tejidos derivados del endodermo, controlados según este modelo por el tronco cerebral, estarían relacionados principalmente con conflictos de supervivencia vinculados con la necesidad de atrapar, incorporar, conservar, digerir o expulsar un «bocado».

En el mundo animal, ese «bocado» sería literalmente el alimento o la sustancia necesaria para sobrevivir. En el ser humano también puede representar un alimento real, pero el modelo amplía su significado a cualquier cosa que la persona considere imprescindible para su seguridad o supervivencia: un trabajo, una casa, dinero, una oportunidad, un proyecto, el apoyo de alguien, el cariño, el amor, unas palabras o una relación.

Los órganos y tejidos derivados del mesodermo antiguo, controlados por el cerebelo según este enfoque, se relacionarían principalmente con conflictos de agresión y protección: sentirse atacado, amenazado, herido o en peligro, y necesitar proteger la propia integridad o la de alguien cercano.

Los órganos y tejidos derivados del mesodermo nuevo, controlados por la sustancia blanca cerebral, se relacionarían con conflictos de desvalorización, incapacidad o impotencia. La persona puede sentir que no es suficientemente fuerte, hábil o valiosa; que no puede realizar una determinada función, defenderse, sostenerse, avanzar o responder como necesita.

Por último, los órganos y tejidos derivados del ectodermo, controlados por la corteza cerebral según este modelo, estarían relacionados con conflictos de contacto, relación y territorio. Aquí se explorarían vivencias de pérdida de contacto o separación, contactos impuestos o no deseados, dificultades dentro de los vínculos, invasión del espacio personal, pérdida del propio lugar, sometimiento o conflictos territoriales.

La función de cada órgano aporta el matiz específico

Aunque los órganos y tejidos de una misma capa embrionaria compartirían una temática biológica general, el conflicto concreto dependería de la función que realiza cada estructura.

Las zonas endodérmicas de la faringe y del estómago se relacionarían con la temática general del «bocado», pero no la expresarían de la misma manera. En la faringe se exploraría principalmente la necesidad de atrapar, incorporar, hacer pasar o expulsar ese bocado. En el estómago, en cambio, la vivencia se relacionaría con digerir, procesar o asimilar algo que ya ha sido incorporado.

De esta forma, según la Descodificación Biológica, no solo sería importante lo que ha sucedido, sino cómo lo ha interpretado y vivido la persona: qué sintió, qué necesitaba, qué no pudo expresar y qué situación percibió como imposible de resolver.

¿Cómo se aplica este modelo a la acidez gástrica?

La acidez puede explorarse desde dos recorridos gástricos distintos. Cuando predomina la curvatura mayor endodérmica, el modelo propone una necesidad de producir más ácido y enzimas para digerir o aprovechar un «bocado» que se vive como difícil, indigesto o amenazado. Cuando predomina la mucosa ectodérmica territorial de la curvatura menor o el píloro, se exploran vivencias de injusticia, sometimiento, pérdida del propio lugar o imposibilidad de decidir dentro de la familia, la pareja o el trabajo.

Estas dos tonalidades pueden aparecer unidas. Una persona puede sentir que no logra digerir una decisión porque, al mismo tiempo, la vive como una invasión o una injusticia dentro de su territorio. La localización del ardor y la evaluación médica orientan el problema físico; la exploración emocional ayuda a distinguir qué vivencia resuena con mayor precisión.

¿Por qué una situación actual puede activar una respuesta corporal?

Para comprender por qué una experiencia concreta podría relacionarse con un determinado síntoma, este enfoque diferencia entre el conflicto programante y el conflicto desencadenante.

El conflicto programante sería una experiencia anterior —con frecuencia vivida durante la infancia, la adolescencia o una etapa de especial vulnerabilidad— en la que la persona registró una determinada forma de sentir. No es necesario que la experiencia fuera objetivamente traumática; lo importante, según este modelo, sería cómo la interpretó la persona y qué percepción quedó asociada.

El conflicto desencadenante sería la situación actual que reactiva aquella misma manera de sentir. No tiene que repetirse exactamente el acontecimiento anterior ni intervenir la misma persona: puede tratarse de una experiencia diferente que se vive con la misma tonalidad emocional o el mismo «resentir».

Cuando la situación presente conecta con aquella experiencia anterior y la persona no encuentra recursos para afrontarla, expresarla o resolverla, la Descodificación Biológica propone que el organismo podría activar una respuesta relacionada con el órgano o tejido asociado a esa función biológica, para promover la supervivencia.

En la acidez, el conflicto desencadenante se buscaría en una situación actual vivida como difícil de digerir o aprovechar, en el temor de perder algo necesario, o en una contrariedad territorial que obliga a aceptar una decisión injusta. El conflicto programante podría encontrarse en una experiencia anterior en la que conservar el lugar, la seguridad o el vínculo exigió callar, someterse o aceptar algo vivido como indigesto.

Estas interpretaciones se presentan como propuestas de reflexión y acompañamiento emocional. Reconocerte en una historia puede ayudarte a comprender cómo viviste una determinada experiencia, identificar necesidades que quedaron pendientes y desarrollar nuevos recursos para afrontar situaciones semejantes.

Una vez establecido, el síntoma o la enfermedad necesita su propio proceso de atención y evolución. La exploración emocional puede acompañar ese proceso, mientras que la valoración, el seguimiento y el tratamiento médico continúan siendo necesarios.

Si quieres saber más sobre la Descodificación Biológica, puedes leer aquí el artículo completo.

¿Qué experiencias emocionales puedes explorar?

Una pregunta para empezar

Curvatura mayor · vía endodérmica

¿Qué situación estás viviendo en la que sientes que no puedes digerir, procesar o aprovechar un «bocado» importante —un trabajo, una herencia, dinero, una relación o una oportunidad—?

Curvatura menor y píloro · persona diestra u hombre zurdo

¿Qué situación estás viviendo o vives repetidamente dentro de tu territorio —familia, pareja, trabajo, escuela u otro grupo— en la que te sientes sometido injustamente, alguien lleva constantemente la contraria o debes obedecer una decisión con la que no estás de acuerdo?

Curvatura menor y píloro · mujer zurda

¿Qué situación estás viviendo o vives repetidamente en la que no sabes cuál es tu lugar, función o posición dentro de tu grupo o territorio, o sientes que debes elegir entre una opción y otra?

Posibles situaciones relacionadas

Situaciones reales:

  • Haber ingerido un alimento muy graso, desagradable, en mal estado o descompuesto que resulta difícil de digerir.
  • Haber ingerido una sustancia percibida como tóxica o un alimento que no puede procesarse con normalidad.

Situaciones figuradas:

  • Estar sometido injustamente por una persona de la familia, la pareja, el trabajo o la escuela.
  • Tener que obedecer una decisión importante con la que no se está de acuerdo.
  • Quedar situado entre dos familiares, grupos o posiciones enfrentadas y no saber dónde colocarse.
  • No poder digerir o asimilar una situación familiar, laboral o económica.
  • No poder obtener la propia parte de una herencia, unos bienes, una inversión, un negocio o un reparto.
  • Tener lo que no se quiere y no poder conseguir lo que se considera necesario.
  • Sentir que una decisión, un comentario o un comportamiento es tóxico, humillante, injusto o imposible de digerir.
  • Sentir que alguien lleva constantemente la contraria dentro del propio territorio o impone una jerarquía abusiva.
  • No encontrar el propio lugar dentro de una familia, pareja, empresa o grupo, o sentir que se debe elegir entre dos posiciones incompatibles.

Sentido biológico del proceso según la Descodificación Biológica

Regla aplicada · sentido biológico en Fase Activa. El sentido biológico propuesto corresponde a la adaptación que realiza el tejido durante la Fase Activa, mientras la vivencia sigue abierta. La acción concreta del tejido y la finalidad que el modelo le atribuye se explican a continuación. Si el síntoma se hace visible durante la PCL, esa manifestación corresponde a la reparación o a las consecuencias del cambio previo y no desplaza el sentido biológico a esa fase.

Curvatura mayor · vía endodérmica

El sentido biológico propuesto sería aumentar la producción de ácido y enzimas para descomponer, procesar y aprovechar mejor un «bocado» que se vive como difícil de digerir o cuya pérdida se teme.

Según este modelo, este sentido se situaría en la Fase Activa, es decir, mientras la persona todavía está viviendo el conflicto. Durante esta fase, las glándulas de la curvatura mayor aumentarían su actividad secretora y, si la vivencia se prolonga, el modelo describe también crecimiento celular. La mayor producción de ácido podría hacer que la acidez se percibiera precisamente mientras el problema sigue abierto.

Después de la resolución del conflicto comenzaría la Fase de reparación. En este recorrido disminuiría la secreción y aparecerían edema, congestión, pesadez, náusea o distensión. Por tanto, para esta vía, la acidez por aumento de secreción se notaría principalmente en Fase Activa; las molestias de reparación pueden ser diferentes.

Curvatura menor y píloro · vía ectodérmica territorial

El sentido biológico propuesto sería aumentar la sensibilidad y modificar la superficie de la mucosa para percibir con mayor rapidez una contrariedad, una injusticia o una invasión del propio territorio.

Según este modelo, este sentido también se situaría en la Fase Activa, cuando la persona continúa viviendo el conflicto. En esta fase se producirían adelgazamiento o ulceración microscópica de la mucosa e hipersensibilidad, por lo que el ardor, la acidez o el dolor pueden resultar muy evidentes.

Cuando el conflicto se resuelve, la mucosa entraría en la Fase de reparación, con edema, inflamación y reconstrucción. La persona puede notar entonces presión, gastritis, digestión pesada o dolor. Durante la epicrisis —un reajuste breve dentro de la reparación— podría aparecer un pico transitorio de acidez, espasmo, náusea o vómito. Por tanto, el ardor se situaría principalmente en Fase Activa, aunque puede intensificarse de forma puntual durante la epicrisis.

¿Quieres explorar qué puede haber detrás de tu síntoma?

Si quieres que te acompañe a comprender cómo puede relacionarse este síntoma con tu historia personal, puedes escribirme.

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Tejidos, capas embrionarias, funciones y conflictos

Tejido

Capa embrionaria

Función

Conflicto emocional

Glándulas de la curvatura mayor, fundus, cuerpo y antro

Endodermo

Secretar ácido, pepsinógeno y moco; mezclar y descomponer el alimento para favorecer su aprovechamiento.

No poder digerir, procesar o aprovechar un «bocado» necesario; tener lo que no se quiere y no tener lo que se quiere; temer perder algo vital ya incorporado.

Mucosa de la curvatura menor y el píloro

Ectodermo territorial

Revestir, aportar sensibilidad y regular el contacto y el paso del contenido hacia el duodeno.

Contrariedad, injusticia o sometimiento territorial; no encontrar el propio lugar, no poder decidir o tener que aceptar una jerarquía vivida como invasiva.

Fases del síntoma

Este modelo organiza el proceso en una secuencia. La Fase Activa comienza cuando la persona vive el conflicto y permanece mientras la situación se percibe como no resuelta. La resolución del conflicto marca el inicio de la Fase de reparación: primero aparece una etapa más edematosa, después una epicrisis breve y finalmente una etapa de cicatrización hasta regresar a la normotonía.

Gráfica de las fases del Programa Especial Línea temporal interpretativa desde la normotonía, pasando por bioshock, fase activa, resolución del conflicto, post-solución A, epicrisis representada como un pico ascendente y post-solución B, hasta volver a la normotonía. Evolución temporal según el modelo interpretativo Normotonía Bioshock Fase activa Simpaticotonía Resolución del conflicto Post-solución A Fase edematosa Epicrisis Post-solución B Fase cicatricial Normotonía Tono parasimpático predominante
¿En qué fase sitúa este modelo la acidez?

Curvatura mayor — endodermo: la acidez vinculada con un aumento de la secreción se sitúa principalmente en Fase Activa, mientras el conflicto continúa abierto.

Curvatura menor y píloro — ectodermo territorial: el ardor y la hipersensibilidad se sitúan en Fase Activa y pueden presentar un pico breve durante la epicrisis, después de la resolución del conflicto.

A. Curvatura mayor, fundus, cuerpo y antro · endodermo

1. Fase activa

Qué ocurre en el tejido: Se propone un aumento de la producción de ácido clorhídrico, pepsinógeno y moco. Si la situación es intensa o se mantiene, el modelo describe proliferación de células glandulares.

Qué puede notar la persona: Acidez o sensación de mayor actividad gástrica, pesadez, plenitud o digestión difícil. Algunas personas pueden presentar pocos síntomas.

Sentido biológico propuesto en esta fase: Aumentar la capacidad de descomponer, mezclar y aprovechar el «bocado» que se vive como difícil de digerir.

2. Post-solución A

Qué ocurre en el tejido: Después de la resolución del conflicto disminuiría la secreción y aparecerían edema y congestión. El modelo describe intervención microbiana para reducir el tejido que hubiera aumentado.

Qué puede notar la persona: Pesadez, distensión, náusea, mal aliento, cansancio, sudor nocturno o vómito. La presencia de estos síntomas requiere valoración por sus posibles causas médicas.

Sentido biológico propuesto en esta fase: Reducir la actividad aumentada e iniciar la reorganización del tejido.

3. Epicrisis

Qué ocurre en el tejido: Se propone un reajuste breve de la actividad secretora y motora.

Qué puede notar la persona: Puede aparecer un episodio de náusea, vómito, dolor o espasmo. La sangre en el vómito requiere atención urgente.

Sentido biológico propuesto en esta fase: Realizar un reajuste breve antes de continuar la reparación.

4. Post-solución B

Qué ocurre en el tejido: Disminuyen el edema y la congestión y continúa la estabilización del tejido.

Qué puede notar la persona: La pesadez, la distensión y la náusea tenderían a reducirse progresivamente.

Sentido biológico propuesto en esta fase: Completar la reorganización y recuperar una secreción estable.

5. Normotonía

Qué ocurre en el tejido: La función secretora y digestiva recupera su equilibrio. Tras recaídas, el modelo contempla cambios residuales o ciclos de reparación incompleta.

Qué puede notar la persona: La persona puede quedar sin molestias o mantener síntomas si existe una causa médica o se repiten los episodios.

Sentido biológico propuesto en esta fase: Restablecer el funcionamiento habitual del tejido.

B. Curvatura menor y píloro · ectodermo territorial

1. Fase activa

Qué ocurre en el tejido: Se propone adelgazamiento o ulceración microscópica de la mucosa, con hipersensibilidad y alteraciones del tono o del paso pilórico.

Qué puede notar la persona: Acidez, ardor, gastralgia, cólicos, espasmos, náusea o pérdida de apetito mientras la contrariedad territorial continúa activa.

Sentido biológico propuesto en esta fase: Aumentar la sensibilidad y modificar la superficie ante una injusticia, un sometimiento o una pérdida de lugar.

2. Post-solución A

Qué ocurre en el tejido: Después de la resolución del conflicto comenzaría el relleno de la zona ulcerada, con edema, inflamación y disminución transitoria de la sensibilidad.

Qué puede notar la persona: Gastritis, presión, distensión, digestión pesada, dolor o sangrado. Estos hallazgos necesitan valoración médica.

Sentido biológico propuesto en esta fase: Reconstruir la mucosa modificada durante la fase activa.

3. Epicrisis

Qué ocurre en el tejido: Se propone una reactivación breve de la hipersensibilidad, el tono y los espasmos.

Qué puede notar la persona: Puede presentarse un pico de acidez, dolor, náusea, vómito o sangrado. El vómito con sangre o las heces negras son señales de urgencia.

Sentido biológico propuesto en esta fase: Reajustar brevemente la sensibilidad y la función antes de continuar la reparación.

4. Post-solución B

Qué ocurre en el tejido: Disminuyen la inflamación y el edema y continúa la cicatrización de la mucosa.

Qué puede notar la persona: Las molestias pueden ceder gradualmente, aunque la evolución depende también de la causa médica y de su tratamiento.

Sentido biológico propuesto en esta fase: Completar la reconstrucción de la superficie mucosa.

5. Normotonía

Qué ocurre en el tejido: La mucosa se estabiliza. En ciclos repetidos, el modelo describe cambios crónicos y reparaciones sucesivas.

Qué puede notar la persona: La persona puede quedar sin síntomas o continuar con acidez recurrente, gastritis u otra afección que deba estudiarse.

Sentido biológico propuesto en esta fase: Restablecer la sensibilidad y la función habituales.

Lateralidad en la vía territorial de la curvatura menor

Dentro de este modelo, la lateralidad biológica influiría en la tonalidad interpretativa de la curvatura menor y el píloro. En las personas diestras y en el hombre zurdo se exploraría principalmente una contrariedad en el territorio vivida con injusticia, rencor o sometimiento. En la mujer zurda se daría más peso a la identidad, el rol o la posición dentro del territorio y a la dificultad para elegir entre opciones.

La lateralidad no se utiliza para diagnosticar la causa de la acidez. Sirve únicamente para orientar las preguntas dentro del modelo interpretativo.

Rieles, recordatorios y reactivaciones

El modelo denomina «riel» a cualquier elemento que quedó asociado a la experiencia inicial y que puede reactivar el mismo estado: una persona, una reunión, una hora, un olor, una comida, un mensaje, un lugar o una frase. En la acidez, un riel puede ser el almuerzo familiar donde siempre aparece la misma discusión, el correo de un superior, volver al lugar en el que se tomó una decisión injusta o comer mientras se anticipa un conflicto.

Además de observar esos recordatorios, conviene revisar factores físicos que pueden favorecer o empeorar los síntomas, como determinados alimentos, alcohol, tabaco, horarios, medicación, embarazo, sobrepeso o reflujo. Un riel emocional y un desencadenante físico pueden coincidir; uno no excluye al otro.

Mi reflexión como terapeuta

La expresión «esto no lo puedo digerir» puede ser una puerta de entrada útil, pero no debería convertirse en una respuesta automática. Dos personas pueden emplear la misma frase y estar viviendo experiencias muy diferentes: una teme perder algo imprescindible; otra se siente desplazada o sometida dentro de su propio espacio.

En consulta me interesa comprender qué estaba ocurriendo cuando comenzó la acidez, qué posición ocupaba la persona, qué necesitaba conservar y qué decisión sentía que no podía aceptar o transformar. El objetivo no es encontrar una historia perfecta, sino reconocer necesidades, límites y recursos que permitan afrontar de otra manera aquello que sigue resultando indigesto.

Bibliografía y fuentes consultadas

Medicina y gastroenterología

NIDDK. Symptoms & Causes of Indigestion.

NIDDK. Symptoms & Causes of GER & GERD.

NIDDK. Symptoms & Causes of Gastritis & Gastropathy.

MedlinePlus. Heartburn.

Psicología y Descodificación Biológica

Las siguientes obras se citan como fuentes del modelo interpretativo:

Espinosa del Valle, J. Guía psique-cerebro-órgano.

Institut Ángeles Wolder. Materiales formativos del Diplomado en Descodificación Biológica.

Hamer, Ryke Geerd. Compendio de la Nueva Medicina Germánica.

Flèche, Christian. El origen emocional de las enfermedades.

Sellam, Salomon. Diccionario de Biodescodificación.

Corbera, Enric. Fundamentos de Biodescodificación.

Sobre la autora

Sara Sánchez Burgalés es psicóloga colegiada n.º 36993 y terapeuta integrativa, diplomada en Descodificación Biológica por el Institut Ángeles Wolder.