Asma bronquial
Asma bronquial, tejidos implicados y Descodificación Biológica
«Vivencia de amenaza o invasión territorial asociada al foco motor de tráquea y bronquios del hemisferio derecho, junto a un segundo conflicto territorial simultáneo en el hemisferio izquierdo, cuyo matiz depende del programa implicado.»
¿Qué es el asma bronquial?
El asma bronquial es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias. Se caracteriza por episodios variables de dificultad para respirar, sibilancias, tos y opresión torácica, asociados a un estrechamiento también variable de los bronquios.
Durante una crisis pueden combinarse inflamación de la pared bronquial, contracción de la musculatura que rodea los bronquios y aumento de las secreciones. En el asma bronquial suele resultar especialmente difícil expulsar el aire; por eso las sibilancias son con frecuencia más evidentes durante la espiración.
Los episodios pueden desencadenarse o empeorar con infecciones respiratorias, ejercicio, humo, aire frío, contaminación, polvo, ácaros, pólenes, animales, moho, productos químicos u otros factores. El diagnóstico, la gravedad y el tratamiento deben ser establecidos por profesionales sanitarios.
Déjame contarte una historia
Cuando Irene tenía nueve años, su padre perdió el trabajo y la familia tuvo que mudarse durante unos meses a casa de unos tíos. Compartían habitaciones, nadie llamaba antes de entrar y las discusiones podían empezar por cualquier cosa. Una noche su tío golpeó la mesa y amenazó con echarlos. Irene se escondió en el baño, convencida de que podían quedarse sin casa. Aunque finalmente encontraron otro piso, aquella etapa dejó asociada en ella la sensación de que el hogar podía dejar de ser seguro de un momento a otro.
Años después, Irene vivía con su pareja en un piso pequeño. Cuando el hermano de él se separó, llegó supuestamente para quedarse unas semanas. Al principio intentó comprenderlo, pero los días se convirtieron en meses: ocupaba el salón, fumaba dentro de casa, entraba en su habitación sin permiso y respondía con gritos cuando ella ponía límites. Irene sentía que alguien había invadido su espacio y, al mismo tiempo, temía que cualquier conversación terminara en una escena violenta. Cada noche llegaba a casa pensando: «aquí ya no puedo respirar tranquila».
La situación cambió después de una discusión especialmente intimidante. Su pareja comprendió el miedo de Irene y pidió a su hermano que se marchara. Durante los días siguientes ella sintió un enorme alivio: limpió la casa, abrió las ventanas y volvió a dormir sin sobresaltos. Poco después, mientras descansaba, apareció una crisis con opresión en el pecho, sibilancias y una gran dificultad para expulsar el aire. En urgencias recibió tratamiento y posteriormente fue diagnosticada de asma bronquial.
Tiempo después observó que algunas crisis se repetían al oler humo de tabaco o al escuchar discusiones detrás de una puerta. Médicamente, el humo era un desencadenante respiratorio conocido. Dentro del trabajo emocional, aquellos elementos también le recordaban la etapa en la que había sentido invadido su hogar y había temido lo que podía ocurrir dentro de él.
Lectura de la historia dentro del modelo
¿Qué propone la Descodificación Biológica?
La Descodificación Biológica es un enfoque que propone relacionar los síntomas físicos con la forma en que una persona ha vivido determinadas experiencias emocionales. Su hipótesis es que el sistema cerebro-cuerpo respondería ante situaciones inesperadas, amenazantes o difíciles de afrontar mediante cambios biológicos con un sentido de adaptación o supervivencia.
Este modelo toma como referencia las capas embrionarias. Durante el desarrollo embrionario, los órganos y tejidos se forman a partir de estas capas y, dentro de esta lectura, cada una se relaciona con una familia general de conflictos biológico-emocionales:
Endodermo
Supervivencia y necesidad de captar, conservar, digerir o expulsar aquello que resulta esencial o peligroso.
Mesodermo antiguo
Protección frente a una agresión y defensa de la integridad del organismo.
Mesodermo nuevo
Desvalorización, incapacidad o impotencia relacionadas con movimiento, sostén o eficacia.
Ectodermo
Contacto, separación y territorio: separación no deseada, contacto impuesto, invasión, amenaza o pérdida del lugar.
Cómo se entiende este síntoma dentro del mapa utilizado
La localización aporta el matiz específico. En el asma bronquial el estrechamiento se produce en los bronquios y predomina la dificultad para expulsar el aire, habitualmente acompañada de sibilancias espiratorias. Esto la diferencia dentro del mapa del asma laríngea, en la que predominaría la dificultad inspiratoria.
El modelo no reduce toda la crisis a un solo tejido. Distingue el epitelio bronquial ectodérmico, relacionado con una vivencia de miedo, amenaza o invasión territorial, y el componente motor de la musculatura bronquial, que participa en el broncoespasmo y en la regulación del calibre de la vía respiratoria.
Para que aparezca el cuadro que este mapa denomina asma bronquial, propone una combinación o doble conflicto. El primero sería un foco motor de tráquea y bronquios situado en el hemisferio derecho, asociado a una amenaza, miedo o invasión territorial.
Al mismo tiempo tendría que existir otro foco territorial activo en el hemisferio izquierdo. Este segundo foco no tiene que ser necesariamente laríngeo: su matiz cambia según el programa implicado.
- Laringe: susto o terror dentro del territorio; una situación que deja sin aliento, sin voz o sin capacidad de pedir ayuda.
- Venas coronarias: frustración sexual o afectivo-sexual; sentirse rechazada, no elegida, privada de una intimidad deseada o sin poder establecer o conservar el vínculo íntimo que se necesita.
- Mucosa de la vejiga o uretra: conflicto de marcaje territorial interno o de determinación de la propia posición; no saber dónde se pertenece, cuál es el propio lugar o dónde están los límites internos del territorio.
Por tanto, la historia de Irene representa solo una combinación posible: amenaza territorial bronquial derecha + terror laríngeo izquierdo. En otra persona, el segundo conflicto podría relacionarse con otro de los tejidos territoriales izquierdos mencionados. «Territorio» puede representar el hogar, la familia, la pareja, el trabajo, el negocio, la posición o el espacio personal.
En niños resulta más comprensible hablar de su entorno de seguridad: cambios de hogar o cuidador, separación de figuras de referencia, peleas familiares, hospitalización, colegio o cualquier situación que el niño viva como insegura, invasiva o amenazante.
¿Por qué una situación actual puede activar una respuesta corporal?
Conflicto programante
Sería una experiencia anterior —con frecuencia durante la infancia, la adolescencia o una etapa vulnerable— que dejó registrada una forma de sentir. Lo relevante para el modelo es cómo la vivió la persona y si se sintió amenazada, invadida o sin recursos.
Conflicto desencadenante
Sería una situación posterior que reactiva la misma percepción, aunque los hechos y las personas sean distintos. La localización y la función del tejido aportan el matiz concreto que se explorará en cada síntoma.
Según la hipótesis, si la primera experiencia no pudo manejarse y una situación posterior reproduce esa tonalidad, el organismo activaría una respuesta relacionada con la función del tejido. Esta explicación se presenta como una propuesta de reflexión y acompañamiento emocional y no sustituye la causa física, el diagnóstico ni el tratamiento médico.
¿Cómo se aplica este modelo al asma bronquial?
Antes de la crisis pueden permanecer activos dos conflictos al mismo tiempo. El primero corresponde al foco motor de tráquea y bronquios del hemisferio derecho. Mientras la persona vive una amenaza, miedo o invasión territorial, el modelo describe debilitamiento o atrofia de la musculatura bronquial y una ulceración microscópica del epitelio. El sentido biológico propuesto sería ensanchar la luz bronquial para permitir que salga más aire y responder mejor ante la amenaza.
El segundo conflicto permanecería activo en otro programa territorial del hemisferio izquierdo. Este segundo programa no produciría por sí solo el broncoespasmo, pero mantendría la combinación cerebral que el modelo considera necesaria para que, al entrar el programa bronquial derecho en su fase aguda de reparación, aparezca la crisis de asma bronquial. Su conflicto y los cambios atribuidos al tejido serían diferentes según la estructura implicada:
- Laringe · susto o terror dentro del territorio: la persona vive una situación que le corta la respiración, la deja sin aliento, sin voz o sin capacidad de pedir ayuda. Mientras este conflicto continúa activo, el modelo describe ulceración microscópica del epitelio laríngeo para ampliar la entrada de aire y debilitamiento de la musculatura laríngea si participa su componente motor.
- Venas coronarias · frustración sexual o afectivo-sexual: se explora sentir rechazo, no sentirse elegido o elegida, verse privado de una intimidad deseada o no poder establecer o conservar el vínculo íntimo que se necesita. En la íntima de las venas coronarias, el modelo sitúa una ulceración durante el conflicto activo, con el sentido propuesto de aumentar el calibre vascular. Este programa seguiría activo mientras los bronquios inician su reparación.
- Mucosa de la vejiga o uretra · marcaje territorial interno: se explora no saber dónde se pertenece, cuál es el propio lugar o dónde están los límites internos del territorio. En la fase activa, el modelo propone ulceración del epitelio para ampliar simbólicamente el calibre y facilitar la eliminación o el marcaje urinario interno. Este programa permanecería activo durante la crisis bronquial.
Cuando se resuelve o cambia la amenaza correspondiente al foco bronquial derecho, los bronquios entrarían en reparación: el epitelio se reconstruiría con inflamación, edema y moco más espeso, mientras la musculatura recuperaría su estructura y aumentaría su tensión. Sin embargo, el segundo conflicto territorial izquierdo —laríngeo, coronario, vesical o uretral— todavía continuaría activo.
Dentro de esa reparación bronquial existe una fase breve y aguda denominada epicrisis. Es en la epicrisis del foco motor de tráquea y bronquios derecho, mientras permanece activo el segundo programa territorial izquierdo, donde este modelo sitúa la crisis de asma bronquial. La musculatura bronquial se contraería sobre una vía ya estrechada por el edema y las secreciones, dificultando especialmente la salida del aire y provocando sibilancias, opresión torácica, tos y sensación de ahogo.
Por tanto, el sentido biológico del componente bronquial se situaría mientras la amenaza territorial está activa —facilitar el paso y la salida del aire—, pero los síntomas más intensos se harían evidentes después de resolver esa amenaza, durante la epicrisis. El tejido del hemisferio izquierdo no sería el que produce directamente el broncoespasmo: su participación, dentro de este mapa, consiste en mantener activo el segundo conflicto necesario para formar la combinación.
Si las vivencias se repiten o determinados contextos vuelven a activar la percepción de amenaza, pueden alternarse nuevas activaciones y reparaciones. En el asma alérgica, el modelo explora también si un olor, animal, lugar, estación, polvo o polen estaba presente durante un primer episodio y quedó asociado como riel o recordatorio. Médicamente, esos mismos elementos pueden actuar como alérgenos o irritantes reales.
Después de una crisis intensa puede aparecer además el miedo secundario a volver a quedarse sin aire. Este temor puede aumentar la alerta respiratoria y debe diferenciarse de la experiencia territorial que se está explorando.
¿Qué experiencias emocionales puedes explorar?
Una pregunta para empezar
Foco motor de tráquea y bronquios · hemisferio derecho · amenaza territorial
¿Qué situación habías vivido como una amenaza, invasión o peligro para tu territorio —hogar, familia, pareja, trabajo, negocio, posición o espacio personal— y qué cambió o se resolvió en ella antes de la crisis asmática?
Una pregunta para empezar
Laringe · hemisferio izquierdo · susto o terror territorial
Cuando la amenaza bronquial cambió o se resolvió, ¿continuabas viviendo una situación de susto o terror dentro de tu territorio que te dejaba sin aliento, sin voz o sin poder pedir ayuda?
Una pregunta para empezar
Venas coronarias · hemisferio izquierdo · frustración sexual o afectivo-sexual
Cuando la amenaza bronquial cambió o se resolvió, ¿continuabas viviendo una frustración sexual o afectivo-sexual en la que te sentías rechazada, no elegida, privada de una intimidad deseada o sin poder establecer o conservar el vínculo íntimo que necesitabas?
Una pregunta para empezar
Mucosa de la vejiga o uretra · hemisferio izquierdo · posición dentro del territorio
Cuando la amenaza bronquial cambió o se resolvió, ¿continuabas viviendo una situación en la que no sabías dónde pertenecías, cuál era tu lugar o dónde estaban los límites internos de tu territorio —familia, pareja, hogar, trabajo o grupo—?
Una pregunta para empezar
Crisis recurrentes · posibles rieles o recordatorios
¿Qué tienen en común las distintas crisis y qué personas, lugares, discusiones, olores, animales, sustancias, estaciones o situaciones estaban presentes durante el primer episodio y vuelven a aparecer antes de los siguientes?
Una pregunta para empezar
Asma infantil · entorno de seguridad
¿Qué había cambiado en el entorno de seguridad del niño antes del primer episodio —hogar, cuidadores, colegio, familia o convivencia—, qué situación pudo vivir como una amenaza o invasión y qué otro conflicto territorial coincidía con ella?
Posibles situaciones relacionadas
Situaciones reales, físicas o biológicas
- Exposición a humo, contaminación, polvo, ácaros, polen, moho, animales, productos químicos, aire frío o ejercicio, desencadenantes reconocidos médicamente.
- Vivir una entrada forzada, una agresión, una amenaza, un incendio o una situación peligrosa dentro de la casa, el trabajo u otro espacio propio.
- Sufrir una crisis respiratoria previa y temer que vuelva a faltar el aire.
- En niños, atravesar una mudanza, un cambio de cuidador, una hospitalización, una separación familiar o conflictos intensos en su entorno de seguridad.
Situaciones figuradas o simbólicas
- Sentir que una persona invade el hogar, la pareja, el trabajo, el negocio, la posición o el espacio personal.
- Vivir una relación o convivencia como asfixiante: «aquí no tengo espacio» o «en esta casa no puedo respirar».
- Temer perder el propio lugar o no poder defender el territorio frente a alguien con más poder.
- Vivir simultáneamente una invasión del espacio y un susto o terror que deja sin voz, sin aliento o sin capacidad de pedir ayuda.
- Vivir una amenaza territorial mientras continúa una frustración sexual o afectivo-sexual: sentirse rechazada, no elegida o privada de la intimidad deseada.
- Vivir una amenaza territorial mientras se intenta encontrar el propio lugar, reconocer dónde se pertenece o establecer los límites internos dentro de la familia, la pareja, el hogar, el trabajo o un grupo.
- Sentirse atrapado en una situación de la que se necesita salir, pero en la que no se percibe una vía segura.
Preguntas para reconstruir la secuencia
- ¿Qué estaba ocurriendo cuando apareció el síntoma?
- ¿Qué cambió, terminó o se resolvió antes de que se hiciera más evidente?
- ¿Qué situación anterior tuvo una forma de sentir parecida?
- ¿Qué personas, lugares, frases o momentos parecen reactivar la respuesta?
- ¿Qué diagnóstico médico se ha establecido y qué seguimiento se ha indicado?
¿Quieres explorar qué puede haber detrás de tu síntoma?
El acompañamiento emocional puede ayudarte a reconstruir la vivencia personal, siempre junto al diagnóstico y seguimiento sanitario correspondiente.
Tejidos, capas embrionarias, funciones y conflictos
| Tejido o estructura | Capa o marco propuesto | Función | Lectura que puede explorarse |
|---|---|---|---|
| Epitelio bronquial | Ectodermo · sensibilidad interna, según el mapa utilizado | Recubrir los bronquios y participar en la protección y el paso del aire | Miedo, amenaza o invasión territorial; necesidad de disponer de más paso para expulsar el aire ante el peligro |
| Musculatura bronquial · componente motor | Programa motor de tráquea y bronquios · foco situado en el hemisferio derecho dentro del modelo | Regular el calibre de los bronquios mediante contracción y relajación | Amenaza, miedo o invasión territorial; en la epicrisis participa en el broncoespasmo espiratorio |
| Laringe · posible segundo programa simultáneo | Ectodermo · foco territorial situado en el hemisferio izquierdo dentro del mapa utilizado | Participar en el paso del aire, la fonación y la respuesta de alarma | Susto o terror dentro del territorio; sentirse sin aliento, sin voz o sin posibilidad de pedir ayuda |
| Venas coronarias · posible segundo programa simultáneo | Ectodermo · foco territorial situado en el hemisferio izquierdo dentro del mapa utilizado | Participar en la circulación venosa coronaria | Frustración sexual o afectivo-sexual; rechazo, pérdida de una intimidad deseada o imposibilidad de establecer o conservar el vínculo íntimo que se necesita |
| Mucosa de la vejiga o uretra · posible segundo programa simultáneo | Ectodermo · foco territorial situado en el hemisferio izquierdo dentro del mapa utilizado | Participar en la eliminación urinaria y, dentro de este mapa simbólico, en el marcaje territorial interno | No saber dónde se pertenece, cuál es el propio lugar o dónde están los límites internos del territorio |
| Mucosa, secreciones y respuesta inflamatoria | Proceso respiratorio establecido médicamente | Proteger y humidificar la vía respiratoria; la inflamación y el moco pueden estrecharla | El modelo sitúa el edema y las secreciones durante la reparación; no sustituyen la explicación médica del asma |
Fases del proceso
La gráfica representa la secuencia teórica utilizada por el modelo. Las fases no pueden determinarse únicamente por la presencia del síntoma.
Cómo leer las fases del asma bronquial
Dentro del modelo, el asma bronquial requiere la coincidencia de un foco motor de tráquea y bronquios en el hemisferio derecho y otro foco territorial activo en el hemisferio izquierdo.
El sentido biológico del componente bronquial se situaría principalmente mientras la persona vive la amenaza territorial: facilitar el paso del aire. El segundo programa izquierdo se interpretaría como susto o terror territorial si es laríngeo, frustración sexual o afectivo-sexual si corresponde a las venas coronarias, o dificultad para reconocer la pertenencia, la propia posición o los límites internos del territorio si afecta a la mucosa vesical o la uretra.
La crisis asmática se situaría durante la epicrisis del programa motor bronquial derecho, después de resolver su amenaza territorial, mientras el segundo foco territorial izquierdo continúa activo.
La crisis real siempre debe tratarse según el plan médico indicado; la cronología emocional no permite valorar su gravedad.
Secuencia interpretativa · epitelio y musculatura bronquial · secuencia combinada propuesta por el modelo
1. Fase activa · mientras permanecen activos los dos conflictos
Qué ocurre en el tejido según el modelo: El modelo propone ulceración microscópica del epitelio y debilitamiento o atrofia de la musculatura bronquial derecha, junto a otro programa territorial activo en el hemisferio izquierdo.
Qué puede notar la persona: Puede predominar la alerta ante una amenaza o invasión del territorio y la vivencia correspondiente al segundo tejido implicado; los cambios pueden pasar inadvertidos.
Sentido biológico propuesto: Facilitar simbólicamente la salida del aire ante la amenaza; el sentido del segundo programa depende del tejido izquierdo afectado.
2. Post-solución A · después de resolver el conflicto bronquial derecho
Qué ocurre en el tejido según el modelo: Comienza la reconstrucción del epitelio y de la musculatura bronquial, con inflamación, edema, tensión y moco más espeso, mientras el segundo foco territorial izquierdo permanece activo.
Qué puede notar la persona: Pueden aumentar la tos, la opresión, las secreciones o la sensación de estrechamiento bronquial.
Sentido biológico propuesto: Reconstruir los tejidos bronquiales previamente modificados; el estrechamiento es una consecuencia de esta reparación dentro del modelo.
3. Epicrisis · momento en el que el modelo sitúa el ataque asmático
Qué ocurre en el tejido según el modelo: Se produciría una descarga del foco motor bronquial derecho con contracción intensa de la musculatura sobre una vía ya estrechada por edema y secreciones, mientras continúa activo el foco territorial izquierdo.
Qué puede notar la persona: Dificultad principalmente espiratoria, sibilancias, tos, opresión torácica y sensación de ahogo. Una crisis intensa necesita atención urgente.
Sentido biológico propuesto: Descarga breve dentro de la reparación bronquial; el modelo no propone un sentido biológico nuevo para el broncoespasmo.
4. Post-solución B · continuación de la reparación
Qué ocurre en el tejido según el modelo: Disminuirían progresivamente el edema, la tensión muscular y las secreciones si no hay nuevas reactivaciones.
Qué puede notar la persona: La respiración, la tos y las sibilancias pueden mejorar, aunque la evolución depende también del control médico del asma.
Sentido biológico propuesto: Completar la reparación y recuperar la mayor estabilidad funcional posible.
5. Recidivas · activaciones repetidas
Qué ocurre en el tejido según el modelo: Nuevas amenazas territoriales o la reactivación del segundo foco izquierdo pueden volver a formar la combinación propuesta por el modelo; cada cambio iniciaría otra reparación.
Qué puede notar la persona: Las crisis pueden repetirse en situaciones o exposiciones semejantes; también puede aparecer miedo a la propia crisis.
Sentido biológico propuesto: Repetición de la adaptación y reparación, sin que esto sustituya los mecanismos inflamatorios, alérgicos y bronquiales conocidos.
Rieles, recordatorios y reactivaciones
Pueden funcionar como recordatorios los lugares, personas, discusiones, olores, humo, animales, polvo, pólenes, estaciones o sonidos presentes durante un episodio previo.
Un mismo elemento puede ser simultáneamente un alérgeno o irritante médico y un recordatorio emocional dentro del modelo. Ambas dimensiones deben diferenciarse y atenderse.
Conviene registrar dónde ocurre cada crisis, con quién, qué exposición ambiental existe, qué estaba pasando inmediatamente antes y cómo respondió al tratamiento indicado.
El miedo a volver a quedarse sin aire puede convertirse en un nuevo riel y aumentar la vigilancia de cualquier cambio respiratorio.
Mi reflexión como terapeuta
El asma puede hacer que la persona viva pendiente de su respiración y tema una nueva crisis. En el acompañamiento emocional exploraría con especial cuidado cuándo dejó de sentirse seguro su espacio y qué segundo conflicto territorial permanecía activo al mismo tiempo. Solo hablaría de susto o terror si el segundo foco fuera laríngeo; si correspondiera a las venas coronarias exploraría una frustración sexual o afectivo-sexual; y si se relacionara con la mucosa vesical o la uretra, una dificultad para reconocer la pertenencia, la propia posición o los límites internos del territorio.
También ayudaría a reconocer los recordatorios, recuperar límites y seguridad y diferenciar la amenaza del pasado del contexto actual. Este trabajo debe realizarse junto al seguimiento médico, el uso correcto de los inhaladores y el plan de acción indicado para las crisis.
Bibliografía y fuentes consultadas
Medicina y neumología
- Organización Mundial de la Salud · Asma
- Global Initiative for Asthma · Global Strategy for Asthma Management and Prevention 2025
- National Heart, Lung, and Blood Institute · Asthma Attack
Psicología y Descodificación Biológica
Las siguientes referencias se citan como fuentes del modelo interpretativo:
- Espinosa del Valle, Luis Felipe. Guía Psique-Cerebro-Órgano, 2.ª ed., 2025.
- Hamer, Ryke Geerd. Compendio de la Nueva Medicina Germánica.
- Institut Ángeles Wolder. Materiales formativos del Diplomado en Descodificación Biológica.
